La Guardia Civil, en el marco de la operación Cigala, ha detenido a 90 personas que integraban una red que se dedicaba a la falsificación de titulaciones náuticas deportivas. Las personas que se hicieron con estos títulos falsos pudieron navegar como capitanes de yate aunque carecían de los conocimientos necesarios y no habían participado en los cursos que capacitan para obtener la titulación.
La operación se inició en abril del 2009 cuando se incautó en el interior de un vehículo siniestrado en Mos una máquina impresora de tarjetas, que había sido utilizada para elaborar documentación falsa. Tras las primeras averiguaciones se destapó una organización que se dedicaba a la venta de titulaciones de capitán de yate falsas, siendo su máximo responsable un ciudadano de origen austriaco, J.W.P., pianista de treinta y tres años afincado en Vigo. Éste había creado una página web alojada en un servidor de Manchester que ofertaba la posibilidad de obtener una titulación náutica alemana que previamente había sido convalidada por otra titulación canadiense para finalmente convalidarla en España por la titulación de capitán de yate. La Guardia Civil pudo comprobar con las autoridades alemanas que la titulación inicial no existía.
El pianista austriaco se sirvió de una red de colaboradores a lo largo del territorio nacional que, interviniendo a modo de comerciales y en calidad de profesionales del sector de la náutica recreativa, propusieron a varios particulares la obtención de la titulación alemana, con el compromiso de su posterior convalidación por la española, todo ello previo pago de una cantidad que oscilaba entre los 2.500 y 3.000 euros.
En la venta de casi la práctica totalidad de las titulaciones participó un hombre de 60 años de edad, L.M.M.A. natural de Vigo y vecino de Santa Cruz de Tenerife, que como gerente de una academia de oposiciones de la localidad canaria daba apariencia de legalidad a la obtención de la titulación. Otra pieza fundamental en el entramado era una gestoría de Bilbao, cuyo responsable se encargó de tramitar la documentación a través de la Capitanía Marítima de Lastres (Asturias).
La red contrató tres servicios de traducción para traducir del alemán al castellano las tarjetas emitidas por la entidad virtual Marinenautic Hamburg y dar así mayor apariencia de legalidad a las tarjetas expedidas.
La Guardia Civil ha podido constatar que más cien personas habían solicitado la convalidación de la titulación extranjera emitida por Marinenautic Hamburg por la de capitán de yate en España, lo cual pudo haber generado a los integrantes de la organización beneficios superiores a los 300.000 euros.
Bajo la dirección de la titular del Juzgado de Instrucción número dos de O Porriño se determinó la verdadera magnitud de la red gracias a la colaboración de las autoridades policiales y judiciales de Alemania, Canadá y Portugal, donde se encontraba otra de las academias náuticas involucradas.